Dirección estratégica: el punto de inflexión que desbloquea un proyecto

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Encontrar dirección no significa tener todas las respuestas. Significa dejar de avanzar desde el ruido para empezar a hacerlo con claridad. Esta semana he entendido por qué la dirección cambia los proyectos… y también a las personas que los impulsan.

Todos necesitamos una guía en algún momento

Creo que muchas personas emprendedoras vivimos con la sensación de que siempre debemos tener las respuestas. Que ser quienes impulsan un proyecto significa saber hacia dónde ir en todo momento. Sin embargo, mi experiencia durante estas últimas semanas ha sido justo la contraria. Cuanto más avanzo, más consciente soy de la importancia de dejarme acompañar.

He pasado varios días en una formación intensiva de negocios, rodeada de personas que llevan años construyendo empresas. He mantenido conversaciones que me han obligado a replantearme mi manera de trabajar, mi propuesta de valor y hasta la forma en la que quiero construir mi futuro profesional. Algunas preguntas han sido incómodas. Otras han llegado en el momento justo. Todas han tenido algo en común: me han ayudado a encontrar más dirección.

Y creo que esa palabra, dirección, resume muy bien el momento que estoy viviendo.

Porque cuando un proyecto encuentra dirección sucede algo muy curioso. No desaparecen los retos, ni el trabajo, ni la incertidumbre. Pero deja de existir esa sensación de ir apagando fuegos continuamente. Aparece claridad. Aparece calma. Empiezas a saber cuál es el siguiente paso, aunque todavía no conozcas todos los que vendrán después. Es como si todo encontrara su lugar.

En cambio, cuando falta dirección, el cansancio se instala casi sin darte cuenta. Trabajas muchas horas, saltas de una idea a otra, consumes información constantemente y aun así sientes que el proyecto no termina de avanzar. Muchas veces pensamos que nos falta tiempo, dinero o conocimientos. Cada vez estoy más convencida de que, en muchos casos, lo que realmente falta es dirección.

Cuando la dirección empieza a dar resultados

Mientras escribía estas líneas me di cuenta de algo curioso. En apenas unos días recibí varios mensajes de personas a las que había acompañado durante los últimos meses. No me escribían para hablar del proceso. Me escribían para enseñarme lo que estaba ocurriendo en sus proyectos. Entonces entendí que todos esos mensajes tenían un hilo conductor: cuando un proyecto encuentra dirección, empiezan a aparecer resultados que antes parecían lejanos.

Lana 100% regenerativa al Museo Nacional de Arte Romano de Mérida con Bohonadas

Dirección estratégica: el punto de inflexión que desbloquea un proyecto

Nuria de Bohonadas es una emprendedora con la que tuvimos algunas sesiones para dar forma a la propuesta de valor de su proyecto de lana merina 100 % regenerativa me escribió para contarme que sus piezas acababan de desfilar en el Museo Nacional de Arte Romano de Mérida, dentro de la programación oficial del Festival Internacional de Teatro Clásico. Pensé en todas las conversaciones que habíamos tenido meses atrás y me emocionó comprobar hasta dónde pueden llegar los proyectos cuando encuentran una dirección coherente con aquello que quieren aportar.

Cuando un flyer deja de ser un flyer para convertirse en una propuesta de valor

Dirección estratégica: el punto de inflexión que desbloquea un proyecto

Pocas horas después recibí el material de Jorge de Ruralmeister, un proyecto al que he acompañado durante varios meses para definir su propuesta de valor y su comunicación. Me enviaron el primer flyer con el que van a presentar su trabajo. Mientras lo observaba me di cuenta de algo que no había visto hasta entonces. Durante todos esos meses no habíamos estado diseñando un folleto. Habíamos estado construyendo claridad. Claridad para explicar qué hace, a quién ayuda y por qué su forma de trabajar es diferente. El vídeo que abre el flyer es la consecuencia visible de un trabajo mucho más profundo.

Encontrar las palabras para explicar un proyecto

También recibí el testimonio de Anna, de Rovira Regenerativa. Empezamos a colaborar cuando estaban preparando una campaña de crowdfunding y necesitaban ordenar el relato del proyecto, la comunicación y el plan de lanzamiento. En su vídeo hay una frase que me acompañó todo el día: «Ahora lo mejor que tenemos para explicar qué es nuestro proyecto es la página que hemos creado para la campaña.» Después llegaron las entrevistas en medios, una campaña que multiplicó por cinco los resultados anteriores y muchas nuevas oportunidades. Pero lo verdaderamente importante no fue la cifra. Fue que encontraron una manera clara y auténtica de explicar quiénes son.

Activar una comunidad es la pieza clave para vender

Dirección estratégica: el punto de inflexión que desbloquea un proyecto

Y hoy, vengo de visitar un proyecto de huerta ecológica, El Cistell. Después de solo tres sesiones han conseguido activar un 4 % de un segmento de su comunidad en la venta de cestas. Otra vez pensé lo mismo. El cambio no había empezado en la comunicación. Había empezado mucho antes, cuando apareció una convicción acompañada de acción con dirección.

La guía que no es IA: la inteligencia artificial no sustituye la dirección

Mientras recibía todos estos mensajes también pensaba en las personas que me están guiando a mí. En la última sesión de mentoring con María Luisa. En las conversaciones que cambian la manera de mirar una situación. En quienes hacen una pregunta que nadie más había hecho. En quienes, sin darte una respuesta, consiguen que la encuentres tú. En quien te invita a mirar otro ángulo.

Vivimos un momento fascinante, lleno de inteligencia artificial, automatizaciones y herramientas capaces de hacer en segundos tareas que antes requerían horas. Las utilizo cada día y forman parte de mi trabajo. Pero esta semana me ha recordado que hay algo que ninguna tecnología puede sustituir: una conversación honesta entre dos personas que buscan comprender un proyecto y darle dirección.

Quizá por eso hoy entiendo mejor cuál es mi trabajo. No consiste únicamente en ayudar a comunicar mejor. Ni siquiera en diseñar una estrategia.

Consiste en acompañar a personas y organizaciones para que encuentren la dirección de sus proyectos. Porque cuando eso ocurre, la comunicación empieza a tener sentido, las alianzas aparecen con más facilidad y las oportunidades dejan de sentirse como casualidades.

Y, sobre todo, porque he comprendido que ser guía y ser guiado no son dos papeles opuestos. Son dos formas de recorrer el mismo camino.

Escríbeme y hablamos: hola@adanavarro.com

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